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Martes 23 de Septiembre 2008 a las 18:57 Chrome, el navegador de Google, ¿mejora lo presente?
Google, que lanzó su navegador Chrome el pasado 3 de septiembre, ha adquirido la entidad suficiente como para que cualquier novedad que le afecte mueva todos los resortes de Internet. Por eso la salida de Chrome recibió la atención de todos los medios de comunicación y como consecuencia más directa consiguió una cuota del 1% en el mercado de los navegadores en sólo un día. ¿Realmente esta irrupción tiene tanta transcendencia? De cara al futuro es probable que sí, pero hoy en día, y aunque Chrome es un navegador prometedor, lo cierto es que se encuentra en fase beta, presenta algún problema de seguridad y ciertos fallos de programación. Aun así, el revuelo montado por su aparición habla muy bien de su estrategia de marketing. Google sólo ha lanzado la versión de Chrome para Windows. Su estética se inspira claramente en la que Microsoft ha impuesto a todos sus lanzamientos desde la aparición de Windows Vista, con la supresión de la barra superior que contiene el acceso a todos los menús de la aplicación. Además, las pestañas pasan a ocupar la parte superior de la página. Pero el diseño no es el único aspecto que se debe tener en cuenta. En el mundo de los navegadores también son importantes factores como la rapidez de carga de las páginas, el respeto a los estándares web, la optimización del consumo de memoria RAM, las posibilidades de personalización o la facilidad de manejo. Se trata de un mercado muy maduro, con decenas de navegadores distintos aunque los más conocidos sean Internet Explorer (claro dominador en Windows y, por ende, en Internet), Firefox (líder en GNU/Linux y con buenas cuotas en Windows y Mac Os X), Opera (un navegador aclamado por los expertos que cuenta con versiones para todos los sistemas operativos) y Safari, que se incluye por defecto en los Mac Os X. Justamente, Chrome utiliza el mismo motor interno (el mecanismo que gestiona la carga de las páginas) que Safari (aunque en una versión más antigua), denominado WebKit, y aporta un sistema propio, bautizado como V8, para gestionar los Javascript, uno de los códigos más habituales en Internet, que se utiliza en muchas de las aplicaciones web que usan Ajax y que Google emplea para mostrar su publicidad contextual. El resultado es un navegador veloz a la hora de realizar tareas "online", pero que se enfrenta a rivales que mejoran día a día su rendimiento y le igualan o superan en algunos aspectos. Chrome, ¿mejora lo presente? Google, que lanzó su navegador Chrome el pasado 3 de septiembre, ha adquirido la entidad suficiente como para que cualquier novedad que le afecte mueva todos los resortes de Internet. Por eso la salida de Chrome recibió la atención de todos los medios de comunicación y como consecuencia más directa consiguió una cuota del 1% en el mercado de los navegadores en sólo un día. ¿Realmente esta irrupción tiene tanta transcendencia? De cara al futuro es probable que sí, pero hoy en día, y aunque Chrome es un navegador prometedor, lo cierto es que se encuentra en fase beta, presenta algún problema de seguridad y ciertos fallos de programación. Aun así, el revuelo montado por su aparición habla muy bien de su estrategia de marketing. Pero el diseño no es el único aspecto que se debe tener en cuenta. En el mundo de los navegadores también son importantes factores como la rapidez de carga de las páginas, el respeto a los estándares web, la optimización del consumo de memoria RAM, las posibilidades de personalización o la facilidad de manejo. Se trata de un mercado muy maduro, con decenas de navegadores distintos aunque los más conocidos sean Internet Explorer (claro dominador en Windows y, por ende, en Internet), Firefox (líder en GNU/Linux y con buenas cuotas en Windows y Mac Os X), Opera (un navegador aclamado por los expertos que cuenta con versiones para todos los sistemas operativos) y Safari, que se incluye por defecto en los Mac Os X. El resultado es un navegador veloz que se enfrenta a rivales que mejoran día a día su rendimiento y le igualan o superan en diversos factores Las principales novedades técnicas La novedad técnica más importante del programa de Google radica en una nueva idea: vincular cada pestaña del navegador a un único proceso del sistema operativo. De esta manera, en caso de que una página se bloquee, el navegador no se cierra, como sucede con los rivales, aunque si el fallo resulta ser del propio programa el "cuelgue" es similar al software convencional. Para gestionar esta característica, el navegador utiliza su propio administrador de tareas, muy parecido al que emplea Windows, que permite cerrar aquella pestaña que cause problemas. Además, incorpora una función similar a la aplicación de Firefox y Opera Speed Dial, un programa que cada vez que se abre una pestaña nueva muestra las páginas más visitadas, los últimos favoritos guardados y los buscadores más utilizados. Otro aspecto bien trabajado ha sido la importación de marcadores y contraseñas de Firefox e Internet Explorer, lo que permite una transición más cómoda entre estos programas. Fuente: consumer.es |
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Comentarios ( 1 ) liliana escribió el Sábado 18 de Octubre 2008 a las 22:19 |
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